El primer golpe
Cierto sabado de ese año, la JUFRA hacía el apostolado en el tutelar para
menores, para esto se llevaban dulces y golosinas para los niños de ahí, éramos
mas de 10 jufros, y pues con un poco de miedo empezamos a convivir con los
niños.
Los niños hoscos nos miraban con recelo y desconfianza, repartimos los dulces
y empezamos a poner juegos y dinámicas, todo se transformó, y esas caras se
tornaron en sonrisas rescantando la inocencia y pureza de estos niños
infractores, fue una fiesta, toqué con mi guitarra, mientras jufros y niños
brincaban, cantaban, saltaban, reían, bailaban en pocas palabras brillaba la
alegría.
Me sentí sumamente feliz, era lo que me faltaba no concebía un grupo
juvenil solo orante, sino un grupo juvenil que luchara y actuara para cambiar el
mundo. Alce la cara a el cielo y el sol en conjunción con las nubes formaban un
hermoso atardecer, donde los rayos filtrados entre las nubes me pareció que era la
sonrisa de Dios que complacido le gustaba lo que haciamos con esos niños. Ahi me
convenci, JUFRA era mi camino.
Mi compromiso
El aquel entonces el consejo de JUFRA, se empezó a disolver, Rosy y Vidales se
casaban, Maribel también, se necesitaba hacer nuevas elecciones, tambien era
tiempo de compromisos, el aun consejo donde Bety, ahora fungia como
coordinadora, deliveraba sobre que personas podían tomar su compromiso,yo quería
hacerlo pero por mi trabajo -trabajaba en el restaurant "A" un antecesor a los
Mc Donalds actuales-faltaba a la formación seguido, sin embargo los hermanos si
me otorgaron la oportunidad de tomar mi compromiso, y así en diciembre de
1989, junto con Rebeca, Mary Chuy, Lupita, Juan Francisco y yo tomamos el
compromiso de vida evangélica en Tercera orden oficiando el asistente local Fr.
Alfredo Vallejo y Bety Ibarra tomando nuestro compromiso como coordinadora.
Ese año de 1989 JUFRA empezó a sufrir una transición, junto con el matrimonio
de Vidales y Rosy, mucha gente se ausentó, la JUFRA bajo en número de integrantes, o a renovar según se vea, pero dejé de ver a gente que tenía mucha
experiencia en JUFRA como Marty, Venancio,Martha Bonilla, Alejandro, y tantos que
ya no volvi a ver aunque aparecía gente muy valiosa como Eduardo Rodríguez-un
estudiante del seminario franciscano- que en vacaciones acompañaba y ayudaba a
la JUFRA.
(continuará...)
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